5 sept. 2015

La Selección (1) - Kiera Cass



Publicada en 2012. El príncipe Maxon anda en busca de una esposa que pueda desempeñarse como la futura reina de Illéia. Para ello el palacio ha programado un concurso en el que 35 candidatas competirán para ganarse el amor del príncipe y gobernar, junto a él, la nación en un futuro.

America Singer es nuestra aspirante favorita, pero se encuentra atrapada en la disyuntiva de escoger entre la propuesta del príncipe y el amor de Aspen.

La novela se desarrolla en una distopía que está dividida en castas, siendo la número uno de mayor rango, justamente donde se encuentran el rey, la reina y el príncipe; y la casta número ocho donde se hallan los indigentes.

Mi puntuación:
En esta ocasión nuestra protagonista America Singer es una Cinco, es decir, ella y su familia pertenecen a la casta Cinco; la casta de los artistas, cantantes y pintores. Como miembro de esta casta diríamos que América está en el punto intermedio de la sociedad, es decir, no tenemos a una muchacha pobre, pero tampoco goza de la clase privilegiada, y en consecuencia, se verá obligada a trabajar para subsistir sobrellevando algunas carencias.

El rey y la reina de Illéa han decidido que su hijo Maxon debe contraer nupcias con una chica que deberá ser nombrada entre las jóvenes casaderas del país. Es costumbre que cuando el hijo de los reyes llega a la adultez éste escoja una cónyuge entre las participantes de la Selección, una competencia que toma lugar en el palacio.

Cartas de invitación son enviadas desde Palacio a los hogares donde reside una joven candidata potencial al concurso, y aunque normalmente esta misiva es acogida con gran entusiasmo por las futuras concursantes y sus familias, America Singer tiene razones de peso para no desear tomar parte en la competencia. Ella ya tiene planes concretos para su futuro y no desea arruinar su felicidad distrayéndose con pasatiempos que la alejen de sus auténticos objetivos.  No obstante, las circunstancias en que America se encuentra le plantean el concurso como una opción para sortear las dificultades del momento. 

America tiene una idea preconcebida sobre el Príncipe Maxon y asume que el muchacho no es más que un niñato engreído y presuntuoso que poco tendría que ofrecer a una mujer con sus intereses. Este juicio apresurado llevaría a una serie de discrepancias entre los implicados durante un tiempo; posteriormente ella se llevaría la sorpresa de que el príncipe es alguien con una personalidad y unos principios insospechados. En consecuencia America concibe un plan para salir de apuros y propone al príncipe un trato que redunda en su beneficio y que Maxon promete considerar tras una reflexión.


Bien… ahora mi opinión, esta obra constituye el típico cuento de hadas, una historia de princesas y doncellas, destinado a un público adolescente básicamente. La protagonista no podía ser más afín a la narración, le hace perfecta justicia a la trama, es una niña consentida e insegura que a fin de cuentas no sabe lo que quiere.

America Singer es un personaje bastante peculiar y contradictorio, al comienzo del libro se le introduce como una muchacha de modesto origen que se ha visto en serios aprietos para sobrevivir: como haber tenido que soportar la presión del hambre, por ejemplo; lo cual nos sugiere que la experiencia le ha conferido un grado de madurez. No obstante, contrario a esto America no tarda en hacer su primera pataleta la noche de su primer día en palacio, alegando sentirse encerrada y asfixiada por las paredes que cimientan el castillo. Por lo visto ahora que está convertida en princesa no tolera las pequeñas incomodidades que sólo un día antes habrían significado un verdadero lujo que podía darse en el mejor de sus sueños únicamente. Este comportamiento resulta algo afectado si consideramos que la niña pertenece a la casta cinco donde los miembros disponen de viviendas harto modestas y ella en palacio no sólo cuenta con su propia habitación sino con un séquito de doncellas que se arremolinan a su alrededor para suplirle el capricho más nimio. También riñe al príncipe cuando éste la llama por el apelativo “querida”, (consiguiendo con esto que el lector ponga los ojos al cielo) por qué alguien que acepta libremente participar en una competencia de esta índole se da por ofendido cuando le llaman por el epíteto"Querida"?

Aunque también hay escenas en que America se muestra solidaria con quienes le rodean, la arrogancia es un estado al que ella incurre de forma frecuente cuando se dirige al príncipe; y de manera asombrosa, la mayoría de las veces él termina cediendo a sus impertinencias. Éste constituye un contraste difícil de entender, por un lado el desparpajo de America; pretender tomar parte en la Selección por intereses netamente económicos y luego tener las agallas de amonestar al príncipe en su propia casa, no tiene precio; y por otro lado la tolerancia excesiva por parte del príncipe; pues debido a los motivos ya mencionados America merecía haber sido expulsada de la competencia desde el día en que llegó al palacio, si consideramos que el príncipe no tiene necesidad de transigir, bajo ningún pretexto, con las impertinencias de nadie.

En conclusión este es un libro que entretiene un rato, se lee rápido y se olvida rápido; y que a menos que el lector sea una adolescente (no que haya algo malo en serlo, desde luego) encontrará ésta una lectura harto pueril e intrascendente. No obstante, es de mencionar que lo que se proyectó como una trilogía en su comienzo, terminó convirtiéndose en una saga; y hasta el momento se han publicado siete partes de la obra. Me pregunto si la historia se pondrá mejor en los próximos episodios…

La Élite

No hay comentarios:

Publicar un comentario