27 may. 2015

Caballo de Troya (1) - Jerusalén - JJ Benítez





Antes de empezar debo aclarar que este Caballo de Troya no se trata del archiconocidísimo caballo que utilizaron los Aqueos para esconderse de sus enemigos durante la guerra de Troya; según nos cuenta el autor griego en su Ilíada. A decir verdad no hay relación alguna, salvo que los protagonistas de este Caballo de Troya también se ocultaron por un período de tres años mientras vivían encubiertos en la Palestina del año 30, y para tal fin se valieron de una máquina del tiempo.

Esta saga publicada entre 1984 y 2012 por el español J.J. Benítez (quien afirma no ser el escritor directo de la obra) consta de 9 tomos y uno extra llamado El Día del Relámpago.
El argumento trata pues de dos militares norteamericanos miembros de la Fuerza Aérea de Los Estados Unidos que viajan a través del tiempo hasta la época de Jesús de Nazareth con la intención de abordarlo personalmente y poder así confirmar o desmentir todo cuanto se ha dicho y escrito acerca de él a través de la historia. El primer tomo se ubica en los días precedentes a la pasión y muerte del rabí de Galilea. 

Mi puntuación:


En mi opinión, el título Caballo de Troya no se ajusta muy bien a la obra, eso debido a que ésta se centra en otro tema bien distinto al que tradicionalmente conocemos como La Guerra de Troya. El nombre “Caballo de Troya” ya había sido usado y hecho famoso por el mencionado Homero en la antigua Grecia y posteriormente en todo el mundo; razón por la que todos en algún momento caemos en la trampa de confundir una cosa con la otra.

Asimismo, hablando de confusiones…, otra muy recurrente es la personalidad del protagonista de la obra: Jesús de Nazareth. Citado siempre en textos cristianos y católicos, ha sido convertido en una figura atormentada y justiciera, fuertemente ligada a credos y dogmas religiosos. En esta saga en cambio, se nos presenta a un personaje bastante jovial, optimista y ante todo despojado de preceptos religiosos de toda índole.

De igual modo, se recrean sucesos cuyos desenlaces difieren en gran medida de los referidos en textos como La Biblia. Al punto que el autor considera conveniente disuadir a aquellos lectores cuyas creencias religiosas se encuentran demasiado arraigadas como para aceptar conceptos nuevos o al menos no permitir que estos les afecten de una manera negativa.

La mejor parte comienza cuando los viajeros arriban a la Palestina del año 30 y emprenden la búsqueda de Jesús de Nazareth, debiendo seguirle la pista a Lázaro para lograr un acercamiento al rabí. Éste, por su parte, se muestra renuente a la irrupción de desconocidos que desean acercarse al Maestro en un momento en que es perseguido ferozmente por los fariseos.

La gran aventura inicia con el relato del pasaje de la resurrección de Lázaro, una de las escenas más apasionantes sin lugar a dudas, el escritor provee una rica descripción llena de detalles que logran enganchar al lector de manera definitiva. Es francamente interesante hacer una comparación entre esta versión y el relato bíblico, ya que ofrece muchas diferencias que sugieren la reflexión.

A esto le sigue el esperado encuentro entre Jesús y Jason, (nombre ficticio que utiliza uno de los viajeros); un individuo entrenado en las Fuerzas Militares de los Estados Unidos y puesto a toda prueba, simplemente se queda sin palabras y no sabe cómo reaccionar cuando Jesús se abre paso entre la muchedumbre para acercarse a él y darle la bienvenida. Esta es una escena tragicómica en la que Jesús debe romper el hielo y empujar a Jasón a salir de su estupor inicial.

Una vez superado el aturdimiento Jasón entonces decide permanecer al lado del Maestro allí a donde él fuere, incluyendo un acompañamiento permanente durante las difíciles horas de la pasión y muerte.

Esta sería la parte histórica de la obra como tal, la narración puramente circunstancial. No obstante, paralelo a esto se desarrolla otro relato, quizá el más trascendental, y me refiero concretamente a las enseñanzas del rabí.

Las largas conversaciones que sostienen Jasón y Jesús y que quedan a la libre interpretación de cada cual constituyen una fuente inagotable de reflexión y aprendizaje. Pues bien, en la obra se deja claro que Jesús no vino a saldarle las cuentas a nadie, ni a morir por los pecados de nadie, sino específicamente a comunicarnos la existencia de un Padre (El Padre Azul como le llama). Y que nosotros como hijos del Creador somos, en consecuencia, creadores también. Su mensaje no está, ni mucho menos, restringido a ningún grupo social, raza o religión, pues todos estamos llamados a asumir el nuevo evangelio como un estilo de vida.

Debo añadir que Jesús resulta ser un sujeto quizá demasiado moderno para muchos, no sólo en su época sino en la nuestra también. No se avenía a la supuesta inferioridad de las mujeres (por ejemplo), era un individuo bastante feminista (entiéndase Feminismo como igualdad de género), y lo era mucho más su madre (María – La Señora), una mujer de ‘armas tomar’ que no dudaba un instante a la hora de defender sus derechos y los de los suyos; esta figura difiere años luz de la mujer sumisa y simplona que nos muestra la Biblia (Amplia descripción en el libro 3 de la saga).

Según el autor Jesús era un ser inteligente, evolucionado y justo capaz de ver que la prostitución (por citar un ejemplo) es una falta infinitamente menor que la hipocresía, y que si constituye una falta lo es por razones muy diferentes a las que socialmente concebimos. Habitualmente aceptamos sin mucho aspaviento a un hipócrita en nuestro círculo, pero una prostituta no tiene chance.

Jesús insiste (hasta el cansancio) en desaprender las creencias erróneas que nos han inculcado desde la infancia y nos propone acogernos a las nuevas enseñanzas: confiar, mantener la fe ciega que mueve montañas y saber que existe un Padre que es amor y que está dispuesto a concedernos todo de manera gratuita, sin sacrificios que, ni siquiera nosotros (padres y madres humanos) impondríamos a nuestros hijos. Este es un Padre que nada tiene que ver con el temor sino con la fe. A este punto parece que lo único que nos diferencia de Jesús es su creencia absoluta en el Padre, y que en realidad Él no cuenta con poderes sobrenaturales de los que nosotros no podamos disponer si tan sólo creyésemos. Somos nosotros con nuestras interminables dudas quienes ponemos límites a nuestros sueños.

 “No juzgues por las apariencias. Vive tu fe cuando todo parezca desvanecerse."
 “No desfallezcas por apariencias exteriores. Permanece firme en tu fe y pronto conocerás la realidad de lo que crees.”
“No importa lo difícil que pueda ser: ahora debes caminar sobre la fe y no sobre la vista”

 Aunque la obra está catalogada como novela, el autor asegura tener en su propiedad los manuscritos originales entregados a él por uno de los viajeros antes de su muerte. Pues bien, sea verdad o ficción es una obra que vale la pena leer, quedando la veracidad de su contenido a juicio del lector. A modo personal considero que si alguien es capaz de creer en la Biblia ¿por qué no iba a darle crédito al Caballo de Troya? Es mucho más saludable y práctico ya que no es necesario someterse a nada: ni a ritos, ni a celebraciones, ni a grupos, ni a iniciaciones, ni a nada… y si finalmente no le convence su mensaje pues no pasa nada; no hay venganzas, no hay Yavé montado en cólera; ni el escéptico lector tendrá que arder eternamente en la llamas de infierno. Inclusive si se toma el contenido como una obra de ficción meramente, el lector se verá en dificultades para no llevar a cabo la lectura completa de un solo tirón porque este relato puede clavarle en una silla por muchas horas.

Precaución: El libro comienza con una larga introducción detectivesca capaz de disuadir a un lector incauto y poco experimentado en la noble tarea de esperar pacientemente a que un suceso emocionante irrumpa más adelante y le haga desistir de dar por concluida la tarea antes de empezar la verdadera aventura. Consecuentemente, una dosis de paciencia dejará al lector bien recompensado, o si se prefiere, algunos han pasado por alto este prólogo y han comenzado por “El Diario del Mayor” (No se pierden de mucho en realidad). Yo opté por leer la obra completa, y esta primera parte aunque monótona aclara varias circunstancias que explican cómo llegó toda esta información a manos de Benítez.


2 comentarios:

  1. Esta Serie me la recomendó muchisimo una amiga que no lee, pero sin embargo que durante años ha Caballo de Troya. Muy buena reseña, me has dejado muy tentada!!

    Saludos.

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    Respuestas
    1. Pues si te decides a leer el libro ya me contarás que te parece ;)

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